
Lograr una curado adecuado con luz UV
La mayoría de las bombillas UV basadas en mercurio son, en esencia, las herramientas principales para el proceso de secado. Cumplen con su función, pero generan algo de desorden al emitir energía. Si alguna vez has tenido piezas que parecen estar curadas en la superficie, pero siguen siendo blandas por dentro, entonces sabes perfectamente a lo que me refiero. Es un verdadero problema.
El secreto está en el enfoque preciso
Pasamos mucho tiempo en el laboratorio tratando de reducir la variación en la distribución de energía a un 0,5%. No se trata de aumentar la potencia, sino de lograr precisión.
En las bombillas típicas, los picos de energía UVC y UVB tienden a ser inestables. Lo resolvimos ajustando la presión del gas interno y la forma de los electrodos. De este modo, logramos mantener la energía concentrada en un mismo punto.
El resultado? Ya no hay necesidad de adivinar si las piezas que están en los bordes del transportador reciben el mismo tratamiento que las que están en el centro. Todo es consistente.
Manejo del calor
Para que esto funcione, tuvimos que utilizar cuarzo fundido de alta pureza. Es muy resistente; puede soportar altas temperaturas sin deformarse. Eso es importante, porque si el vidrio se distorsiona aunque sea un poco, el punto focal se pierde.
Pero aquí está el problema: la precisión genera calor. Dado que concentramos toda esa energía en un punto, el centro del arco se calienta mucho.
Si tus ventiladores de refrigeración están sucios o tus reflectores están dañados, estas bombillas no durarán mucho tiempo. Debes asegurarte de que tu sistema pueda eliminar ese calor rápidamente, de lo contrario, el cuarzo sufrirá demasiada presión.
Uso en la práctica
Lo mejor es que estas bombillas pueden integrarse fácilmente en tus sistemas existentes. Las diseñamos para líneas de producción de alta velocidad, donde incluso un cambio mínimo del 2% en la energía puede causar que todo un lote de piezas quede sin curarse adecuadamente. Gracias a que el rango espectral es muy precisado, ya no es necesario preocuparse por un “curado excesivo”. Esto significa que no habrá más piezas amarillentas o frágiles.
Se le da a las piezas exactamente lo que necesitan: ni más, ni menos.