
En la sala de impresión, cuando una lámpara UV deja de funcionar, eso no significa simplemente una interrupción en el proceso de impresión. Esto también impide que se produzca el proceso de reticulación entre las moléculas de tinta, lo que afecta negativamente la adherencia de la tinta al sustrato. Como resultado, el material de calidad se convierte en desperdicio. El método tradicional consiste en desconectar la lámpara, reemplazarla y volver a ajustar todo. Este proceso lleva una hora; a veces incluso dos horas. Hemos creado un sistema de lámparas UV modulares para eliminar este paso del proceso.
Lo que es importante en su interior
En el corazón del sistema hay una lámpara de vapor de mercurio de alta presión, capaz de generar una emisión espectral estable a 365 nm y 385 nm. Está diseñada para ofrecer una intensidad de radiación máxima de 1200 mW/cm² justo en el punto donde se genera la luz. Un reflector recubierto con material dicróico ayuda a dirigir más luz UV hacia el sustrato, al mismo tiempo que evita que el calor infrarrojo afecte al mismo. La densidad de potencia está ajustada para coincidir con la capacidad de absorción del fotoiniciador, lo que permite una curado completo incluso a velocidades de impresión de hasta 600 m/min. Durante los 8000 horas de vida útil estimadas de la lámpara, la estabilidad de su rendimiento permanece dentro de un rango de ±2%, según mediciones realizadas con un radiómetro espectral en el plano del sustrato.
Por qué funciona bien durante las horas de trabajo
La interfaz de cambio rápido acelera enormemente el proceso. Cuando una lámpara llega al final de su vida útil, basta con desenganchar los conectores, desconectar la carcasa de cuarzo y los contactos eléctricos, y colocar el nuevo módulo en su lugar. La geometría del reflector y los conectores está preajustada, por lo que el sistema vuelve a estar operativo en menos de dos minutos. De esta manera, se recuperan inmediatamente las horas de funcionamiento, se evitan problemas relacionados con la adherencia de la tinta, y se mantiene el OEE en los niveles deseados. Además, se reduce el consumo energético, gracias a la geometría del reflector y a la carcasa de cuarzo libre de ozono, lo que permite obtener más luz UV por cada vatio utilizado.
Notas prácticas que no se pueden pasar por alto
El módulo funciona con balastes estándar de arco de mercurio, pero la cámara de la lámpara debe mantenerse limpia y seca. Los vapores de disolventes aceleran la degradación del cuarzo. Antes de realizar el pedido, verifique cuidadosamente la tensión de la impresora y la configuración de los conectores. Al final de su vida útil, la lámpara debe tratarse como residuo peligroso debido al mercurio que contiene. Es necesario reciclarla a través de un programa aprobado para la eliminación de lámparas. Y ni siquiera piense en romper la carcasa de cuarzo usted mismo.