
Hablemos de las bombillas UV de alto rendimiento.
Cuando se compran bombillas UV para uso germicida en grandes cantidades, es fácil pensar que lo que se está adquiriendo son simplemente tubos de vidrio. Pero, en realidad, lo que se está comprando es una cantidad específica de fotones UVC.
Si se desea obtener los mismos resultados que con aquellas lámparas costosas de marcas reconocidas, entonces el vidrio de cuarzo y la química de los electrodos deben ser compatibles con el balasto utilizado. De lo contrario, se estarán perdiendo dinero innecesariamente.
El problema con la emisión espectral
La mayoría de estas lámparas industriales alcanzan su pico de emisión a 253.7 nm. Para lograrlo, se utiliza cuarzo sintético de alta pureza. ¿Por qué? Porque el vidrio barato bloquea esos fotones de onda corta.
Si el cuarzo es de baja calidad, la lámpara se quemará muy rápido o perderá su eficacia en las primeras 500 horas de uso. Nos aseguramos de que nuestras bombillas mantengan una emisión constante en todo momento. De esta manera, no habrá “puntos fríos” en la cámara donde los gérmenes puedan sobrevivir.
Ajustar la potencia adecuada
El problema es que si la potencia de la bombilla no coincide con la del balasto, eso puede arruinarla.
Tomemos como ejemplo una bombilla de 36 W: necesita una tensión de arranque muy específica para que el vapor de mercurio funcione correctamente. Si se le aplica demasiada energía, los electrodos comenzarán a funcionar mal. Eso acorta su vida útil. Pero si no se le da suficiente energía, no se logrará la dosis de UVC necesaria para eliminar los gérmenes.
Es un equilibrio delicado.
Funcionamiento en el mundo real
Estas bombillas están diseñadas como reemplazos directos de las bombillas estándar G13 o de otros tipos. Por lo tanto, conectarlas es sencillo.
Pero hay algo importante: la luz UVC de alta intensidad es muy abrasiva para los plásticos y caucho. Podrían destruirse con facilidad. Es mejor utilizar aluminio o polímeros estabilizados contra los rayos UV para fabricar la carcasa de la bombilla.
Y si las utilizas en una caja sellada, ten cuidado con el calor. Cuando las temperaturas son demasiado altas, el pico de emisión cambia y la eficacia de la bombilla disminuye. Es necesario tener un flujo de aire adecuado para mantener las bombillas frescas y funcionando correctamente.
Podemos garantizar que la emisión de nuestras bombillas sea comparable a la de las marcas más prestigiosas, ya que nos preocupamos mucho por la presión del mercurio y la pureza del cuarzo.